Por qué creamos hank: una hebilla de cinturón, un Patrol español y el nacimiento de un marketplace inverso
Algunas ideas salen de un estudio de mercado concienzudo. Otras, de presentaciones a inversores y previsiones de crecimiento. hank nació de algo mucho más humilde: dos semanas buscando una hebilla de cinturón.

El coche con el que empezó todo
Te presento mi coche de diario: un Nissan Patrol K260 de 1989. Es una bestia: construido como un tanque, aguanta lo que le echen y tiene un carácter con el que los SUV modernos solo pueden soñar. También es casi imposible encontrarle piezas.
La serie 260 tiene una historia curiosa. La fabricó en España Nissan Motor Ibérica como versión renovada de la serie 160, fabricada en Japón, y de hecho los dos modelos se llegaron a fabricar a la vez. Se reconoce por los faros rectangulares. Estos vehículos se exportaron a toda Europa e incluso a Australia, y en España se siguieron fabricando hasta finales de los noventa.
Y aquí es donde la cosa se pone interesante, y frustrante.
El catálogo de piezas que no existe
¿La serie 160? Tiene catálogo de piezas digital. ¿El Y60? También tiene catálogo de piezas digital. ¿Y el 260, la serie de mi coche, el restyling español que queda justo en medio?
Solo microfilm.
Hay un catálogo de piezas, pero solo en microfilm. Y esos microfilms se venden hoy por bastante dinero entre coleccionistas y especialistas. Cuenta la leyenda que, cuando Nissan recopiló sus archivos digitales, simplemente... se olvidó del 260. Sea verdad o una excusa cómoda, el resultado es el mismo: encontrar piezas para este vehículo exige trabajo de detective, muchas llamadas y mucha suerte.
Muchas piezas se comparten con el 160 y el Y60, pero muchas otras no. Sin documentación a mano, muchas veces tienes que adivinar qué componentes son intercambiables y cuáles son exclusivos del 260. Y cuando por fin encuentras algo que podría valer, no hay forma fácil de comprobarlo sin comparar las piezas físicamente.
Cuando los desguaces te piden piezas A TI
Vivo en España, donde se fabricaron estos vehículos. Los desguaces de aquí conocen bien estos coches. Pero lo que de verdad me abrió los ojos fue esto:
Los desguaces empezaron a pedirme a MÍ que les avisara si alguna vez encontraba piezas a la venta.
Piénsalo. Vendedores profesionales de piezas, con almacenes llenos de inventario, están tan desesperados por conseguir componentes del K260 que piden a cualquier cliente que les consiga piezas. La demanda existe. La oferta está en algún sitio. ¿Pero juntar a las dos? Ese es el problema.
Dos semanas por una hebilla de cinturón

Es la hebilla de un cinturón trasero. No es una pieza de mucho valor. Pocos desguaces se van a molestar en fotografiarla, anunciarla en internet y esperar a que aparezca un comprador. Puede que esté en un coche de algún desguace que nadie ha tocado en un año, esperándote, pero nadie se ha molestado en desmontarla ni en anunciarla.
Yo necesitaba una. La hebilla de mi Patrol ya no enganchaba: por eso no pasó la ITV, y no la iba a pasar hasta que estuviera arreglada.
La búsqueda me llevó dos semanas.
Llamé a desguaces. Mandé mensajes por WhatsApp. Escribí correos. Probé los servicios de "búsqueda inversa" que existen, ya sabes, esos formularios en los que pones lo que necesitas y, en teoría, alguien te contacta si lo tiene. Ninguno me contestó nunca.
La primera pieza que llegó no era la buena: hebilla de asiento delantero, con otro anclaje. ¿El segundo intento? Tampoco: vehículo correcto, año de modelo equivocado, conector incompatible. A la tercera encontré un asiento completo con la hebilla dañada, aproveché el mecanismo interior, que sí funcionaba, y con él reparé la mía.
Dos semanas. Decenas de contactos. Tres piezas equivocadas. Una reparación a lo Frankenstein.
Por una hebilla de cinturón.
El momento de claridad
Allí sentado, con mi hebilla reparada, una pieza de poco valor que me había costado horas de mi vida, me di cuenta de algo:
No puedo ser el único al que le pasa esto.
Hay miles de personas en toda Europa buscando piezas que los desguaces tienen en las estanterías pero no han anunciado en ningún sitio. Hay vendedores con exactamente lo que los compradores necesitan, pero ninguna forma eficaz de ponerlos en contacto. Las opciones de "búsqueda inversa" que existen son hiperlocales (ligadas a asociaciones de desguaces concretas), no responden, o las dos cosas.
¿Y si hubiera una plataforma en la que pudieras:
- Publicar exactamente lo que necesitas, con fotos, datos del vehículo y especificaciones
- Llegar a vendedores de toda Europa, no solo a una asociación local
- Recibir respuestas de verdad, de vendedores que buscan activamente oportunidades
- Comparar ofertas, en lugar de aceptar la primera pieza (quizá equivocada) que aparezca
Así nació hank.
La idea del marketplace inverso
Los marketplaces de piezas tradicionales cargan todo el trabajo sobre los compradores. Tú buscas, tú navegas, tú esperas que alguien haya anunciado justo la pieza que necesitas, con las palabras clave correctas y fotos fieles. Para piezas habituales de vehículos populares, esto funciona bien. ¿Para una hebilla de cinturón del K260? Lo tienes complicado.
hank le da la vuelta a la tortilla. En lugar de buscar piezas, publicas lo que necesitas. Los vendedores (desguaces profesionales, especialistas en piezas y centros de reciclaje de vehículos) revisan estas solicitudes y responden con ofertas. Las piezas te encuentran a ti, y no al revés.
¿Para piezas de poco valor que casi nunca se anuncian, como las hebillas de cinturón? Esto lo cambia todo. Ningún desguace va a fotografiar y anunciar cada hebilla, cada clip de retrovisor y cada embellecedor. Pero cuando alguien publica una solicitud concreta, pueden mirar su inventario y responder en minutos.
¿Para vehículos raros como el K260? Mejor todavía. Los vendedores especializados en Patrol españoles, o que por casualidad tienen uno en su campa, pueden encontrar tu solicitud y hacerte una oferta. Ya no dependes de quien haya subido su inventario a internet.
Hecho para la comunidad
hank no es solo una plataforma: la ha creado alguien que la necesita de verdad. Cada función y cada decisión de diseño nace de la frustración real de lo difícil que es encontrar piezas para vehículos que se salen de lo habitual.
¿La función de listas personalizadas? Nació de desear que los desguaces se enteraran automáticamente cuando alguien necesita piezas del K260. ¿El sistema de comparación de ofertas? De recibir piezas equivocadas y desear haber podido comparar varias opciones antes de decidirme. ¿El alcance a toda Europa? Porque la pieza que necesito podría estar en Estonia mientras yo llamo a desguaces en España.
Hemos mantenido hank completamente gratis tanto para compradores como para vendedores. Sin cuotas por publicar, sin comisiones, sin costes ocultos. El mundo del motor ya tiene bastantes barreras: no vamos a añadir más.
Tu pieza está ahí fuera
Tanto si estás restaurando un clásico como si mantienes un vehículo raro o simplemente buscas ese componente concreto que nadie parece tener en stock, tu pieza está ahí fuera, en algún sitio. Puede que esté en una estantería en España, en un almacén en Polonia o en una campa en los Países Bajos.
El reto no es la oferta. Es la conexión.
hank es esa conexión. Publica lo que necesitas, deja que los vendedores de toda Europa vean tu solicitud y deja que las piezas vengan a ti.
Se acabaron las búsquedas de dos semanas. Se acabó llamar a decenas de desguaces. Se acabó esperar a que los servicios de "búsqueda inversa" se dignen a responder.
Publica tu solicitud y espera las ofertas.
Crea tu primera solicitud de pieza, porque nadie debería pasarse dos semanas buscando una hebilla de cinturón.
Happy hanking!
Robert - equipo de hank



